Oración diaria

Oración diaria

La oración diaria es una acción de obediencia y adoración, donde reconocemos que es el quien tiene el control real sobre nosotros, dándonos la gran oportunidad de compartir todos los aspectos de nuestra vida diaria con el Padre, porque mediante ella nos proporciona una forma de contarle todas nuestras fallas y pecados y pedirle ayuda para vencerlos.

Dios en su inmensa sabiduría creo la oración, para que cada uno de sus siervos les dijéramos todas nuestras preocupaciones para ayudarnos a sobrellevarlas, también desea que compartamos nuestros triunfos y alegrías, porque él nos quiere cerca en todo momento.

¿Por qué es importante la oración diaria?

Esta es importante ya que es un privilegio que Dios no ha dado, donde esta nos puede proporcionar la oportunidad de agradecerle a él por todo lo que nos provee, por ser bueno con nosotros y brindarnos de su misericordia eterna y su vez para sincerarnos con el reconociendo nuestros pecados del día a día.

Recuerda que Jesucristo en sus enseñanzas siempre profeso la importancia de tener comunicación con Dios día y noche, que no desfalleciéramos y que siempre le dijéramos a su Padre de nuestras necesidades y carencias diarias, para que este nos proveyera con lo verdaderamente requeríamos.

Beneficio de la oración diaria

Esta nos limpia el corazón, ya que al tener una comunicación diaria con el todopoderoso, este hace más ligera la carga de nuestras preocupaciones, sintiendo como estas en paz con tu entorno y espíritu, por estar cada vez muy cerca del Señor mediante su herramienta que es la oración.

Orar diariamente nos da la fortaleza que nuestra alma, mente y cuerpo necesita, para poder soportar los males e injusticias de este mundo, nos capacita para aceptar lo que no podemos cambiar y nos abre puertas hacia nuevas oportunidades siendo Dios participe de ellas y también está en las actividades que vamos a realizar a diario brindándonos su apoyo incondicional.

 Oraciones para decir a diario

  1. Señor, en el silencio de este día que comienza, vengo a pedirte la paz, la prudencia, la fuerza, hoy quiero mirar al mundo con ojos llenos de amor, ser paciente, comprensivo, dulce y prudente. Ver por encima de las apariencias a tus hijos como tú mismo los ves y así no ver más que el bien en cada uno de ellos, cierra mis ojos a toda calumnia, guarda mi lengua en toda maldad, que sólo los pensamientos caritativos permanezcan en mi espíritu, que sea benévolo y alegre, que todos los que se acerquen a mí sientan tu presencia. Revísteme de Ti, Señor, y que a lo largo de este día yo te irradie. Amén
  2. Creo, Señor Jesús, que estás presente en el Santísimo Sacramento, me pesa de verdad haberte ofendido, te amo sobre todas las cosas y deseo con ardor recibirte, pero ya que no puedo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Quédate conmigo y no permitas que jamás me aparte de ti.
  3. Oh Dios, dame en esta hora la gracia de reconocer debidamente mis pecados ante ti, y de arrepentirme de ellos verdaderamente, borra de tu libro, Señor de misericordia, mis múltiples acciones cometidas contra ti, perdóname todas las distracciones en la oración, mis pecados de omisión, y mis pecados deliberados contra la conciencia.

Dame luz para ver lo que he de hacer, valor para emprenderlo y firmeza para llevarlo a cabo, que en todas las cosas avance en la obra de santificación, de la realización de tu voluntad; y que en definitiva, por tu misericordia, pueda alcanzar la gloria de tu Reino eterno, por Jesucristo nuestro Señor, Amén.
Oraciones poderosas


15 respuestas a “Oración diaria”

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